Cuando se pone difícil hablar con doctores...
- Victoria Michel

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura

Quiero platicar contigo de un tema algo polémico.. es muy difícil hablar de temas de salud con un doctor, cuando una no es experta en un área de la salud... por ejemplo, hablar de menstruación y lactancia, hacerles ver a los doctores que hay cosas que sabemos que ellos no porque para empezar esos temas no los abordan a profundidad en su preparación profesional.. y además es muy desgastante, porque una llega a consulta en una posición vulnerable: con dudas, con miedo, con síntomas, con un bebé, con cansancio, y encima tiene que “demostrar” que lo que sabe no salió de la nada.
Y aquí hay algo bien importante: no necesitas ser médica para saber cosas válidas sobre tu cuerpo, tu ciclo, tu lactancia o tu experiencia.
La medicina tiene conocimiento clínico, sí, pero muchas veces deja huecos enormes en temas que históricamente se han considerado “menores”, “de mujeres”, “naturales” o “domésticos”: menstruación, dolor menstrual, lactancia, posparto, anticoncepción, sangrados, deseo sexual, cansancio materno, salud emocional perinatal. Ahí hay muchísimo subregistro, normalización y hasta desdén.
Lo difícil es que, cuando tú intentas decir: “esto no se siente normal”, “esto lo he investigado”, “esto lo he visto repetirse en muchas mujeres”, “esto tiene evidencia”, algunos doctores lo escuchan como desafío a su autoridad, no como colaboración. Y entonces la consulta se vuelve una lucha de poder en vez de una búsqueda conjunta de respuestas.
Para mí, una forma justa de plantearlo sería:
“Doctor/a, entiendo que usted tiene la formación clínica y la responsabilidad médica. Yo no vengo a sustituir eso. Pero sí vengo con conocimiento situado: conozco mi cuerpo, mi experiencia y he investigado este tema. Me gustaría que pudiéramos revisar esto en conjunto sin descartar de entrada lo que estoy observando.”
Eso cambia el tono sin renunciar a una postura.
También creo que hay una diferencia entre “yo sé más que tú” y “yo sé cosas que tú quizá no estás considerando”. En menstruación y lactancia eso pasa muchísimo. Una asesora de lactancia, una educadora menstrual, una doula, una activista o una paciente con años de experiencia comunitaria puede tener una mirada muy fina sobre patrones, barreras, mitos, síntomas y necesidades reales que no siempre aparecen en una formación médica tradicional.
Y claro: también hay que cuidar no caer del otro lado, como si toda opinión comunitaria valiera más que la evidencia médica. La clave está en el puente: experiencia + evidencia + escucha clínica. Pero ese puente no se puede construir si el médico te invalida desde el primer minuto.
Creo que lo que más duele no es solo que no sepan algo. Nadie sabe todo. Lo que duele es cuando no saben y aun así actúan con superioridad. Cuando podrían decir: “No es mi área, vamos a revisarlo”, pero en cambio dicen: “Eso no existe”, “eso es normal”, “no leas en internet”, “todas pasan por eso”, “aguántate”.
Y ahí sí: qué coraje. Porque una consulta debería darte claridad, no hacerte sentir chiquita.
No queremos médicos que lo sepan todo. Queremos médicos capaces de escuchar cuando una mujer sabe algo sobre su propio cuerpo.
¿Tu que opinas?
Te leo en la sección de comentarios
Si te ha gustado este tema, comparte este artículo en tus redes sociales y sigamos creando el diálogo.
¿Sientes que tu especialista cubre tus expectativas y necesidades?
0%Totalmente
0%Parcialmente, a veces busco en internet mas info
0%No, siempre termino con dudas o sin diagnóstico claro




Comentarios